sábado, 17 de enero de 2015

TALLER DE HISTORIA AFRODESCENDIENTE (PRIMERA PARTE)

Con una abundante asistencia de representantes de organizaciones  y de familias afrochilenas de la Región, se realizó la Primera Parte del Taller de Historia afrodescendiente dictado por el Doctor Alberto Díaz Araya, quien ha efectuado variadas investigaciones sobre el tema, y es coautor del Libro “Y llegaron con cadenas” de reciente edición. Este Taller es parte de la Consulta a los afrodescendientes  sobre el nuevo Proyecto del Ministerio de Cultura.

La exposición del Profesor  Díaz, comenzó haciendo un recuento de la forma en que llegaron a las Américas los esclavizados africanos, los medios de transporte y las rutas de la Trata esclavista, como asimismo los lugares del continente africano del que provenían las personas.

A continuación  trató sobre la abundante población negra que habitaba la región, desde los tiempos coloniales, lo que llamó la atención en su tiempo de muchos de los cronistas y visitantes. Al respecto explicó que por lo general  la gente española blanca residía en Tacna, mientras  en Arica vivían los afrodescendientes,  por su resistencia a la malaria, mal endémico que afectaba a Arica, dedicándose estas personas a diversos trabajos relacionados especialmente con las faenas portuarias, incrementadas por el notorio tráfico de plata desde Potosí, que era embarcada  por Arica. En los diversos censos  se especifican las labores que desempeñaban, como artesanos, cargadores, sastres, músicos y varios más. Asimismo también en los valles de Azapa y Lluta estaban dedicados a las faenas  de cultivo de algodón, caña de azúcar y  otros.

Se refirió también a los principales dueños de esclavos  y al famoso “criadero” que se habría encontrado en la localidad de Mollepampa, del Valle de Lluta.

La primera parte de este Taller terminó con un análisis de algunas genealogías  de las personas presentes, las cuales quedaron gratamente sorprendidas al encontrar en las bases de datos, los nombres y condiciones de sus antepasados de comienzos del  Siglo Veinte.
El próximo taller tendrá como tema, profundizar  el asunto de estas genealogías, para  establecer  las relaciones de parentesco y además  tener bases firmes para demostrar con estos datos, la existencia ancestral de la comunidad afrodescendiente en Arica.



jueves, 15 de enero de 2015

UNA TRADICION QUE CRECE: LA PASCUA DE NEGROS DE LOS AFROARIQUEÑOS


En la reciente Encuesta sobre los afrodescendientes que realizó  el Instituto Nacional de Estadísticas, se hizo una pregunta inédita en este tipo de instrumentos: la  del reconocimiento cultural. Así es como se consultó   a las personas, cuáles  eran las manifestaciones  culturales –patrimoniales con las que más se identificaban, siendo su respuesta la siguiente:
Virgen del Rosario de las Peñas:                50    %
Fiesta de San Juan:                                     52,5 %
Celebración de la Cruz de Mayo                62,1 %
San Miguel de Azapa:                                 83,1 %
PASCUA DE NEGROS                            94,5 %











La festividad, inspirada en  las tradiciones antiguas producto del sincretismo que ligó a las creencias  católicas que trajeron los colonizadores españoles, con las creencias de los esclavizados  africanos, comenzó a celebrarse según dicen las crónicas, con el día de descanso  que daban los amos a sus esclavos, con motivo de celebrarse el día de la Epifanía o Día de Reyes. Basada  en las leyendas del Evangelio, que narran la llegada de unos “Magos” de Oriente, que vinieron  a adorar al niño Jesús guiados por una estrella, se les  agregó en tiempos posteriores, el  título de “reyes” cuyo número eran tres, representando al mundo conocido en esos tiempos, por lo cual uno de ellos era negro. Inspirados en esta narración, los esclavizados  aprovechaban el día para elegir un “Rey negro” que presidía la fiesta.

La costumbre  se extendió por diversos lugares de Latinoamérica, y se celebra con nombres diferentes: Pascua de Negros, Día de San Baltasar, Día de reyes.  En Arica, las familias en el pasado festejaban el día con chocolate caliente, dulces y golosinas.
El año 2003, la ONG ORO NEGRO, decidió presentar a la reciente creada Comparsa con la celebración de la antigua tradición, actualizada a los tiempos actuales,  para lo cual se organizó un Pasacalle por los lugares del  que una vez fuera el Barrio “Lumbanga” bailando al son del Tumbe Carnaval, reviviendo de esta forma la presencia de los afrodescendientes en celebraciones públicas después de más de treinta años de silencio.

Los comienzos  fueron modestos: el pasacalle recorrió algunas calles con una sola agrupación- Oro Negro- y unas decenas de integrantes, los cuales  bailaron la ronda del Tumbe Carnaval, para la alegría y la sorpresa de los que presenciaron el espectáculo.

Desde esa fecha han pasado  muchos años- la Comparsa Oro Negro cumplió en este 2015, trece años bailando en Pascua de Negros, pero esta vez ya no es un pequeño pasacalle por algunos lugares aledaños al centro: se ha convertido en un gran evento tradicional, que recorre  con varias agrupaciones las principales calles de la ciudad y culmina con una gala cultural y artística en un amplio escenario con miles de espectadores. También se  volvió tradicional el compartir con los asistentes  Pan de Pascua y Chocolate desde hace aproximadamente diez años, y en los últimos tiempos, abre  el Pasacalle una representación de la Sagrada Familia, acompañada de los Tres Reyes Magos, quienes van entregando caramelos a los niños que presencian  el pasacalle
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Este 2015, participaron en el Pasacalle la Comparsa ONG Oro Negro, iniciadora de la Festividad y la más antigua de las agrupaciones; la Comparsa Arica Negro: la Organización Lumbanga, la organización Hijas de Azapa. En el espectáculo cultural se hicieron presentes el Coro de Niños de la Universidad de Tarapacá, el Ballet Hiskka Thukkuri, Lumbanga con sus presentaciones del payandé; las Chimberitas de Arica Negro, las Aceitunitas de Oro Negro, y el grupo Jahma Negra. Además de las presentaciones de las respectivas comparsas.
Se cumple así, una vez más,  con la realización  de la tradicional  festividad  que marca el primer evento patrimonial, cultural y turístico de la ciudad, que este año contó con el apoyo de la Ilustre Municipalidad de Arica, a través  de la Oficina Afrodescendiente.



viernes, 22 de agosto de 2014

AL RITMO DEL TUMBE CARNAVAL


La danza  emblema de los grupos de baile afrodescendientes de Arica es el llamado “TUMBE CARNAVAL” O “TUMBA CARNAVAL”.  El origen de este baile se remonta a antiguas celebraciones de carnaval que se realizaban   en el Valle de Azapa,  ya hace más de treinta años.

Los recuerdos orales de los abuelos, que presenciaban este baile realizado generalmente en grupos de familia cuentan  de   él:

“Lo que más me gustaba era el \'Tumba Carnaval\' que consistía en ir con bombo, una quijada y una guitarra bailando en ronda entre hombres y mujeres, la mujer se hacía la difícil, mientras el hombre la coqueteaba haciéndole desprecios, pero a su vez bailando y cantando algunos versos que eran como payas, uno de los versos que recuerdo decía
¡Carnaval quisiste tumbar y tumbai tai las mujeres tienes y no me quieres dar!
En el cerro Lluta baja don Pascual con la soga al cuello queriéndose ahorcar-.
Y los bailarines al terminar la estrofa cantaban a coro ¡“Tumba Carnavaaaaal”! era el grito que señalaba que la mujer tumbara de un culazo al hombre como una señal de que dejara de molestarla todo esto en una sana alegría. Por la noche en alguna ocasión nos acompañaba el conjunto de los hermanos Quintana donde se bailaba cha, cha, cha, valses peruanos y corridos.”
(Recuerdos de doña Julia Corvacho Ugarte) (Q.E.P.D)
Armábamos el baile con lo que tuviéramos a mano, generalmente guitarra, congas o cajón peruano, y el  ritmo lo marcaban con una quijada de burro,  o si no  hacíamos el ritmo con cajones o tambores vacíos aceituneros. Se cantaban coplas  divertidas y se hacía como un ruedo, donde bailábamos hombres y mujeres. Una copla decía: Bailemos, cantemos sobre esta granada, hasta que reviente agua colorada, y al terminar se cantaba “!Tumbaaa!,  para que  con un golpe de cadera  la mujer tratara de botar o “tumbar” al compañero. Eran fiestas familiares muy alegres y divertidas. Se bailaba en círculos, así que le llamábamos “La Ronda del Tumba Carnaval”. (Abuelo de la Familia Corvacho).

El tumbe es la principal manifestación cultural de los afroariqueños. El historiador Alfredo Wormald Cruz escribió al respecto: "Los antiguos habitantes de Arica recuerdan el entusiasmo con que los negros celebraban sus fiestas, en especial el carnaval. Comparsas interminables recorrían las calles principales, cantando y bailando al son de bandas que, para esa oportunidad, no contaban con más instrumentos que un bombo y matracas hechas con quijadas de burro, que sólo servían para marcar el ritmo).
Don Jorge Llerena, un moreno azapeño, bailó la tumba en su niñez: “Era un baile muy bonito, divertido. Si tú estabas distraído, ¡¡¡pafff!!! Te daban un potazo y te caías al suelo. Todo el mundo reía. Era una especie de competencia. En ocasiones lo bailaban en parejas alrededor de un círculo de gente. Y movían las caderas para allá y para acá, tratando de botar al contrario. Lo bailábamos para carnaval”.
Los   instrumentos tradicionales para acompañar el “Tumbe” son el Bombo y la quijada. El primero es un membráfono de madera, construido con duelas, lleva en su interior una masa hecha de cola y aserrín, y por la parte externa se sujetan las maderas con zunchos. Se le coloca una membrana animal (cuero de res o de chivo), la que se templa mediante  la acción del fuego. Por lo general las comparsas actuales usan dos tipos: el  bombo de sonido grave, y el repique de sonido agudo.

La quijada de burro, es el instrumento tradicional  consistente en el maxilar inferior  del burro  al que se le hierve  y se le sueltan los dientes. Este instrumento se golpea con la mano para llevar el ritmo.


En la actualidad junto con estos instrumentos tradicionales, se utilizan por las Comparsas afroariqueñas, el  Güiro, la campana o cencerro, y el Shekeré.

Con el tiempo, los ritmos modernos, y los cambios de hábitos de los afrodescendientes, especialmente de las generaciones jóvenes, hicieron que el tumbe tradicional se fuera apagando, hasta casi desparecer.

Sin embargo, la  ONG ORO NEGRO, consciente de la necesidad de recuperar las antiguas tradiciones, crea mediante un Proyecto 161646 del  Fondart, en Julio del año 2002, un “Grupo de Danzas y Música Negra, para rescatar, mediante la recreación artística, las tradiciones culturales de los afrodescendientes ariqueños-

 Mediante este proyecto, investigadores y músicos de la ONG recuperaron de las tradiciones de los abuelos, la esencia del “Tumbe Carnaval”, a  la cual se le crearon nuevas coreografías, diseñadas por los mismos integrantes, como los pasos de “raima, machete, aceituna, etc. De esta forma, la recién creada “COMPARSA ONG ORO NEGRO” salió a las calles de Arica, después de más de treinta años, el día de Pascua de Negros, 6 de Enero del año 2003, por el antiguo barrio negro “Lumbanga” llevando el ritmo y sabor de la música de los abuelos.

Desde esa fecha, el Tumbe Carnaval se ha hecho popular en la comunidad de Arica, que identifica con simpatía y aplaude el ritmo cadencioso y alegre del Baile afro ariqueño.

Algunas coplas antiguas con que se acompañaban las danzas:

Por el cerro Lluta
Baja Don Pascual
Con la soga al cuello
Queriéndose ahorcar.
¡Tumba Carnaval!

Cantemos, bailemos
Sobre esta granada,
Hasta que reviente
Agua colorada
¡Tumba Carnaval!

Estos Carnavales
Quien los inventaría
Fue el negro Corvacho
Negro e ‘porquería
¡Tumba Carnaval!

Carnaval de Azapa
¡Tumba Carnaval!
Carnaval de Lluta
¡Tumba Carnaval!
Jijuna gran puta
¡Tumba Carnaval!

Carnaval quisiste tumbar
Y tumba y tai
Las mujeres tienes
Y no me quieres dar
¡Tumba Carnaval!

Bibliografía:

FRONTERA NORTE.   Alfredo Wormald C.
ORO NEGRO.               Gustavo Del Canto L.
AFROCHILENOS,
UNA HISTORIA
OCULTA..                      Marta Salgado H.,



                              







viernes, 1 de agosto de 2014

UN POCO DE HISTORIA DE LOS AFROARIQUEÑOS.



Cuando Francisco Pizarro  entregó en encomienda a Lucas Martínez Vegazo  el inmenso territorio en el cual está inserto Arica, consta que los pueblos originarios que se encontraban en la zona habitaban los valles de Azapa y Lluta, además de los indios pescadores  del   litoral. Estos pueblos estaban compuestos por camanchacas, carangas y lupacas. Muchos eran “mitimaes” que de acuerdo a la política del Inca eran trasladados a puntos distantes de sus lugares de origen.

Con los conquistadores llegan a Arica,  los primeros esclavizados africanos, por lo que ya en 1565, el encomendero citado deja en su testamento, varios  negros  que se desempeñaban en quehaceres como  domésticas, o caballerizos.
Los esclavizados africanos provenían de distintas regiones .Las principales eran Senegal, Guinea y Sierra Leona, lugar de origen de mandingas y golofos, entre otros. Una segunda zona estaba  comprendida entre Sierra Leona y Nigeria  y fue la tierra ancestral de minas, ararás y carabalís.Y una tercera  región eran Congo y Angola, cuyos pueblos fueron conocidos como congos, angolas y malembas.

Es muy poca la documentación que pueda informar de los lugares exactos,pueblos o aldeas de dónde venían los esclavizados que  arribaron a Arica; sin embargo, en  algunos documentos judiciales o de venta, se mencionan “nación Guinea” ”casta congo” o “casta angola”.La mayoría de ellos ingresaba  por el puerto del Callao, pero algunos, como consta en las crónicas, venían en una larga travesía desde Buenos Aires.
Para 1661 en la hacienda del famoso vecino Gaspar de Oviedo, se contaba  alrededor  de veinte “piezas”  llevando como apellidos Biafara, Congo y Angola.

Con la enorme actividad comercial que se originó con las minas de plata del cerro rico de Potosí, es muy probable que se haya acrecentado la llegada de más esclavizados, aparte de los internados por la vía legal. El contrabando se hacía a gran escala a través de los llamados “navíos de arribada” cuya “mercancía” humana era comercializada sin pagar los tributos al rey.
El precio de un esclavizado en la región de Arica y Sama por el 1600 era de unos  540 pesos, variando obviamente según su edad, sexo, condiciones físicas o enfermedades.

Constan en las crónicas que por no haber oficio de pregonero en el Corregimiento de Arica, los Oficiales reales contrataban a   algún “negro” para este oficio, que  era asalariado, como el caso de “Juan Pablo, negro ladino en lengua  española”. Como escribía el Marqués de Montesclaros, Virrey del Perú “La falta que hay en estas provincias, de servicio, por las razones que hemos dicho, obliga que generalmente sea todo de negros”.

Una de las razones del aumento de la población afro en la zona fue la resistencia de los esclavizados a las enfermedades endémicas  tan frecuentes en esos tiempos, como  el paludismo. Tanto había crecido esta población que ya en 1609, los oficiales reales consultaban a sus superiores si debían empadronar a los cuarterones en las disposiciones  reales. Para que hubiera cuarterones en esa fecha, tenían obligadamente que haber llegado  en los primeros tiempos de la conquista y la colonización. Muchos de los que llegaron fueron adquiriendo su libertad  y establecieron actividades  privadas, como consta de los tributos que  pagaban por el año 1612 los mulatos y  “negros horros” (horros eran aquellos que habían obtenido su libertad a través de la llamada carta de horrìa).

El francés Frezier narra en sus crónicas que en Arica, las devastaciones producidas por los temblores  que destruían la ciudad hacía que esta se compusiera de unas ciento cincuenta familias mayormente de negros, mulatos e indios, y pocos blancos.
Arica en muchas ocasiones fue atacada por los piratas. Un caso notable fue el  desembarco del famoso  corsario inglés Bartolomé Sharp en  1681, quien se encontró con la denodada defensa del  vecino de Arica don Gaspar de Oviedo, quien a la cabeza de los pobladores venció a los invasores, dando muerte a Watling, segundo de Sharp y a muchos  piratas, y apresando a otros que fueron enviados a Lima, donde los ahorcaron. Sharp salvó al darse cuenta de la resistencia de los ariqueños, refugiándose en sus naves. Entre las milicias defensoras de la villa de Arica, había dos  Compañías de mulatos  y morenos libres, comandadas por Blas de Lerga y Nicolas Núñez éstos presumiblemente, españoles.

En Arica se practicaron en tiempos coloniales diversos censos, En 1614 el Virrey Marqués de Montesclaros, ordenó levantar uno, aunque carente de rigurosidad. Para Arica menciona  que había  410 españoles, y 1200 negros entre esclavos y libres, de diferentes castas .No menciona a los indígenas.
Una estadística, de 1792  menciona que en la ciudad de Arica, habían 140 españoles, 118 mestizos y 691 gente “de color” entre libres y esclavizados.

En  1813, en  un censo efectuado  al final del Virreinato, aparecen como habitantes de Arica, un porcentaje superior al 70% de afrodescendientes, catalogados en las curiosas denominaciones de mulatos, negros, pardos, cuarterones, quinterones, zambos y quintanillas.
Ya en el período republicano, se levantó el censo de   1846,el que agrupó a los habitantes en diversas categorías; la española  representaba el 16%  de la población, la indígena y mestiza un 22%;los afrodescendientes  eran un 50,8% encuadrados en las categorías de mulatos, mulatillos, negros, pardos, zambos y cuarterones,

Un estudio más completo se confeccionó en el período republicano, censo de 1871, sólo nueve años antes que la zona fuera incorporada al territorio Chileno.
Este censo es bastante detallado, y da como total de habitantes la cantidad de 7.835 personas, de las cuales son clasificadas como “negros”  1.459, lo que representa un  18,6%. De esta cantidad, la mayoría vivía en la ciudad de Arica, 871 personas,  constituyendo un   60,6% de la población afro, el resto, se repartía en los valles del interior.

Este Censo entra en detalles de los sectores de la ciudad en que moraban los afrodescendientes, siendo el más importante, el  “Del Hospital”, seguido del “Dos de Mayo” y “Alameda”. Curiosamente la mítica “Chimba” solamente agrupaba a 19 personas.
El censo  de 1871 señala que en los valles de Azapa y Lluta vivían 589 personas. Se detallan los lugares específicos donde residían, como Pago  de Buena Vista, de las Animas, de Azapa Grande, de Churiña, Huanta, Mollepampa, etc. Cabe señalar que la denominación “pago” era una subdivisión territorial peruana de los distritos, que comprendía poblados, comunidades y pagos. No tenía relación con transacciones de dinero.

Y llegamos al presente: Con la Encuesta Afro que hizo el INE en las comunas de Arica y Camarones, se ha establecido que del total de la población, un 4.7% se considera afrodescendiente, porcentaje que ponderado con los datos del Censo del 2002, da una cantidad de 8.415 personas. También  queda claro en este estudio, que  la mayoría de los afrodescendientes viven en la zona urbana, un 87,9% y solamente el 12,1% lo hace en las zonas rurales. Al igual que en los antiguos censos, de 1871 y 1846, queda totalmente demostrado que los afroariqueños habitaron principalmente en la ciudad puerto, y no en los valles, debido posiblemente a que en la zona urbana existían más posibilidades de trabajo en diversos oficios. Así lo señala el libro “Y llegaron con cadenas” (Alberto Díaz et.al,):”Esta información es importante, en tanto cuestiona la difundida idea de que los afrodescendientes habrían vivido especialmente en la zona rural (valles) ya que los antecedentes censales evidencian la predominancia de un asentamiento urbano de esta población””.

Un comentario final podemos hacer sobre el resultado de esta Encuesta, y es que la cantidad de afrodescendientes en la Región es, como dijimos de 8.415 personas estimadas.
Al respecto podemos comparar esta cifra con la que nos muestra el último Censo oficialmente aprobado, el del año 2002, que indica la cantidad de personas que se reconocen perteneciente a algún pueblo originario en  las comunas de Arica y Camarones: (Datos del Instituto Nacional de Estadísticas):
Aimara    :           23.899
Mapuche:              2.495
Atacameño:             477
Quechua:                340
Colla:                      157
Yámana                   44
Alacalufe                 38
Rapa Nui                 36

Afrodescendientes: 8.415, por tanto el  pueblo afrochileno en esta Región constituiría la segunda población de las denominadas etnias.
Aún más si comparamos esta cifra con la arrojada por el censo indicado, a nivel nacional, tendríamos que los afrochilenos contados solamente en esta XV Región serían más numerosos que los alacalufes (2.622);los Colla 3.198;los quechua 6.175;los Rapa Nui 4.647; los Yámana 1.685.. Hay que hacer notar que los diaguitas reconocidos por Ley no tienen ninguna encuesta o censo oficial que indique el número de personas que componen ese pueblo.
Es por tanto un acto de justicia que el pueblo afrochileno considerado estos datos sea reconocido oficialmente por una Ley especial.

Fuentes:
 Y llegaron con cadenas....Alberto Díaz et al.
El corregimiento de Arica....Vicente Dagnino.
Instituto Nacional de Estadísticas.Censo 2002 etnias; censo 2002.Pertenencia pueblos Provincia de Arica.
Afrochilenos una historia oculta..Marta Salgado H.






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martes, 1 de julio de 2014

¿QUÉ ES EL GRUPO DE BARLOVENTO?

En el año 2003, la Antropóloga norteamericana Sheila Walker, y el escritor y músico venezolano Jesús “Chucho” García, reunieron  en Barlovento, Venezuela, y posteriormente en Atlanta, EE.UU a un grupo de personalidades afrodescendientes de Sudamérica, con el objeto de reflexionar acerca  de la visión que se ha generado  sobre los pueblos de la diáspora en el continente, creada por “otros” y la necesidad de  producir un nuevo enfoque, esta vez mirado y  pensado “desde adentro”. Tomó este colectivo el nombre de “Barlovento” en honor al lugar donde se dio el primer paso.

El objetivo del grupo ha sido el impulsar una “afro epistemología”, es decir lo que constituye el conocimiento básico  sobre los afrodescendientes partiendo de las propias realidades y subjetividades produciendo por tanto, una ruptura con el conocimiento impuesto por otros. Se habla entonces de la “afrogénesis” que a decir de la investigadora Sheila Walker, significa “ lo que tiene su origen en la historia, la manera de ser y de saber, las interpretaciones y los estilos de interpretación de los africanos y afrodescendientes”

Relata la Dra. Walker que al dar inicio a este proyecto, fue tomando contacto con diversos personeros afrosudamericanos, pero que pensaba que en Chile no existían afrodescendientes, por las informaciones con que contaba, pero que al asistir en el año 2000 a la Conferencia de Santiago contra el racismo, preparatoria de la cumbre de Durban, tuvo la satisfacción de conocer a la Organización No Gubernamental Oro Negro de Afrodescendientes Chilenos, que pasó a integrar el Grupo de Barlovento.

A través de la investigación, ha sido importante reunir el bagaje del acervo  cultural que los afrosudamericanos han aportado a sus respectivos países, a través de diversas manifestaciones como la historia, tradiciones orales, cuentos, ritmos e instrumentos, festividades religiosas, gastronomía, danzas, expresiones filosóficas y elementos de la cultura material.

Este grupo después de largos años de conversaciones, intercambio de experiencias, recuperación de historias y tradiciones, análisis y reuniones publicó finalmente en el año 2010, un Libro en dos tomos que se titula:”Conocimiento desde adentro, los afrosudamericanos hablan de sus pueblos y sus historias” editado en La Paz, Bolivia en dos volúmenes, el cual ha tenido una segunda edición en Colombia, a través de la Universidad del Cauca,  y se prepara una tercera en idioma portugués.

Participan de este Grupo de intelectuales e   investigadores las siguientes personas:

Sheila Walker, Norteamericana, Dra. En Antropología. Directora de “Afrodiáspora Inc.”
Jesús “Chucho” García, Venezolano, Escritor. Diplomático venezolano en EE.UU.
Lucía Dominga Molina, Argentina, investigadora, fundadora de la Casa de la Cultura, Indo-Afroamericana.
Juan Angola Maconde, Boliviano, Economista, investigador y escritor.
Raúl Platicón Caicedo, Colombiano. Licenciado en Historia, investigador y educador.
José Chalá Cruz, Ecuatoriano, Antropólogo e investigador.
José Carlos Medina Alfonso, Paraguayo, Investigador, Licenciado en administración de empresas.
Oswaldo Bilbao Lobatón, Peruano, Director de Centro de Desarrollo Etnico.
Juan Pedro Machado, Uruguayo, Investigador y docente.
Irma Bautista Nazareno, Ecuatoriana,  Odontóloga, miembro de Organizaciones Afroecuatorianas.
Marta Salgado Henríquez, Chilena,  Educadora de Párvulos e Ingeniera en Administración Pública, Diplomada en Género, Planificación y desarrollo.Presidenta y cofundadora de la ONG ORO NEGRO de Afrodescendientes Chilenos.,






domingo, 1 de junio de 2014

ACTIVIDADES DE ORO NEGRO EN LA REUNION CON EL BANCO MUNDIAL Y PROPUESTAS DE LA PLATAFORMA CUMBRE MUNDIAL DE AFRODESCENDIENTE PARA LA XLIV REUNION DE LA OEA EN ASUNCIÓN, PARAGUAY


  Los días 20 y 21 de Mayo recién pasado,  se realizó en Washington,D.C., una reunión de representantes de Organizaciones y Comunidades  procedentes de 15 países de América Latina, el Caribe, Europa y los Estados Unidos, que forman parte de la Plataforma  Cumbre Mundial de afrodescendientes, en la Sede del Banco Mundial, en una importante acción  de diálogo relacionada con el Decenio de las y los Afrodescendientes. En esta reunión participó invitada Marta Salgado H, Presidenta de la ONG ORO NEGRO, de Arica, Chile.. Esta jornada incluyó los siguientes temas:
1.    Políticas y programas de desarrollo inclusivo: Tierras y territorio (sistemas de vida sostenibles); seguridad jurídica, manejo de recursos naturales, uso productivo, seguridad alimentaria y generación de ingresos, adaptación y resilencia al cambio climático, desastres naturales; infraestructura productiva, fortalecimiento de capacidades de la sociedad civil (participación en procesos de consulta y desarrollo comunitario); seguridad ciudadana en territorios Afrodescendientes.
2.    Educación: Diagnóstico de la situación de la educación en poblaciones Afrodescendientes; análisis de buenas prácticas para intercambio de experiencias, educación intercultural y bilingüe, Universidad Afrodescendientes de las Américas UNAFAM.
3.    Salud: Diagnóstico de la situación de salud en poblaciones Afrodescendientes, análisis de buenas prácticas e intercambio de experiencias, políticas y programas diferenciados de salud.
4.    Ronda Censal 2020: Incorporación de la variable étnica, análisis de impacto de los ODM e incorporación Afro en la Agenda 2030 (a nivel de la región y países específicos), sistemas de protección social inclusivos como herramientas para reducción de la pobreza extrema, incorporación de desarrollo Afrodescendiente en los diagnósticos y estrategias de país.
Esta asamblea se llevó a cabo con la presencia de  especialistas y altos funcionarios del Banco Mundial, y la concurrencia  de representantes de varias agencias de cooperación para conocer el informe y las recomendaciones de prioridades para que las mismas sean incluidas en la Agenda del Banco Mundial de cara al Decenio de las y los Afrodescendientes, ya proclamado por la Organización de las Naciones Unidas y que inicia el 1 de Enero de 2015.
 

Por otra parte, la Plataforma Cumbre Mundial llevará a la  XLIV  Asamblea         de la OEA que se realizará en Asunción del 3 al 5 de junio del presente año los siguientes puntos.



a)            Fortalecer la adopción de medidas y la cooperación a nivel nacional, regional e internacional para lograr el pleno Desarrollo Sostenible con Identidad e Inclusión en los ciudadanos, comunidades y pueblos afrodescendientes, con el fin de alcanzar el disfrute de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos y su participación plena y en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad;
b)           Promover la identidad cultural, el patrimonio y los valores afrodescendientes, alcanzando un mayor conocimiento y respeto de sus expresiones y de reconocimiento a su contribución al desarrollo de las sociedades;
c)            Aprobar y fortalecer marcos jurídicos internacionales, regionales y nacionales sobre los derechos subjetivos y colectivos de los afrodescendientes, logrando así el reconocimiento jurídico en cuanto a pueblo de raíz originaria y civilizatoria de América, tal como ya lo contemplan algunas constituciones
           La proclamación del Decenio de los Afrodescendientes, partir del 1 de enero de 2015, es la esperanza de todo un pueblo en que en una década se acorte la brecha de exclusión mediante acciones específicas de políticas públicas por parte de los Estados Miembros dedicada al desarrollo integral, sostenible y con identidad, como una forma concreta de alcanzar las reparaciones históricas a las personas y comunidades y afrodescendientes.








viernes, 2 de mayo de 2014

FIESTA DE LA SANTA CRUZ DE MAYO.

La Festividad de la Cruz de Mayo, como lo comprobó la reciente Encuesta Afrodescendiente efectuada por el INE en la Región, es una  de las tradiciones más respetadas y celebradas por los  afroariqueños, especialmente por los que viven en el sector rural.

Se caracteriza esta ceremonia por ser  de índole familiar, agrupándose por tanto los fieles en organizaciones que llevan algún nombre de este tipo, relacionados con los apellidos de los fundadores, La celebración consta de varias etapas, comenzando por la bajada de la Cruz, que durante el año es mantenida en algún cerro cercano al predio familiar. Descendida la Cruz es llevada a la casa familiar se le rinde veneración, vistiéndola con diversos adornos, especialmente flores y frutas, colocándola sobre un altar levantado a propósito en alguna mesa con manteles blancos, En los siguientes días, se lleva a la Iglesia, en el caso del Valle de Azapa, a la capilla de San Miguel, en el pueblo del mismo nombre. En el recinto se celebra la liturgia y presentación de la Santa Cruz, se bendice a los asistentes y se la transporta nuevamente al hogar familiar.

Cumplido el plazo tradicional, la Cruz es llevada nuevamente al cerro donde permanece durante el año, presidiendo el área donde la familia realiza sus labores agrícolas o comerciales. Para esto, se efectúa nuevamente otra ceremonia, por lo general en horas de la noche, denominada “subida de la cruz”, la que convoca a numerosas personas, especialmente de la familia que hace la fiesta, y de quienes deseen asistir. En la sala que se ha destinado para la veneración toman asiento los visitantes, mientras músicos, generalmente una “Banda de Bronce” interpreta himnos religiosos relativos a la ceremonia. En una sala contigua, la familia agasaja a los presentes con platos típicos como picante de mondongo, pollo asado y otros. Terminado este convite, comienza la ceremonia de despedir a la cruz, en la que se reúnen los presentes en la sala, mientras uno o dos “Cantores de la Cruz de Mayo”, elevan  las oraciones tradicionales mientras los fieles hacen el coro que responde. Esto, en medio del incienso aromático con que se ha rendido homenaje a la Cruz.

Finalizada esta ceremonia, la Banda encabeza con sus sones la procesión en la cual todos los participantes llevan a la Santa Cruz, al cerro señalado, en medio de sonidos de cohetes, y alegres faroles de colores. Al llegar a la cima, se encuentra el altar, rodeado igualmente de faroles colocados en la ladera, formando una cruz de fuego. También se encienden fogatas que iluminan la oscuridad del sector.
Una vez depositada la Cruz en su altar, los presentes comienzan un intercambio de brindis, amenizado por la Banda, que ahora interpreta sones alegres y bailables. Esto dura alrededor de dos horas en que se convive entre las familias y los asistentes. Al terminar, nuevamente se reúnen las personas alrededor del altar, donde los cantores de la cruz, entonan la despedida hasta el próximo año, igualmente coreada por los presentes, los que se van retirando de uno en uno, despidiéndose ante la cruz, arrodillándose o besando los ornamentos.
Siempre encabezados por la banda, los asistentes descienden del cerro, llegando otra vez a la casa familiar, donde la tradición indica que unas personas deben bailar uno o dos pies de Cueca. Terminado esto, comienza ya un bailable con música popular, la banda de Bronce y conjuntos artísticos, fiesta que se prolonga hasta la madrugada.

Así finaliza esta tradicional celebración de la Festividad de la Cruz de Mayo, que en Arica, la efectúan por parte de los afrodescendientes, alrededor de Catorce familias. Cada una de ellas tiene la firme convicción que su fe en la Santa Cruz, les traerá prosperidad, salud y bendiciones para todas las personas del entorno familiar. Por eso con alegría realizan la ceremonia e incurren en gastos, ya que para ellos, cumplir esta hermosa costumbre tiene un profundo significado y un elevado contenido emocional, de fe y tradiciones.